-Yo no debería estar aquí, en esta ciudad desconocida, paseando por esta desconocida playa, ni sonriendo a esta desconocida sonrisa. Ni mucho menos dejándome atravesar por estos desconocidos ojos.
-¿Siempre hablas para el cuello de tus camisetas básicas?
-Decía que es tarde, que mañana trabajo.
-Pues yo había entendido que te mueres por que te bese.
((Lo peor, pensó Mariela, es cuando tienes la espada bien afilada pero se te olvida la armadura en casa))
((Lo peor, pensó Mariela, es cuando tienes la espada bien afilada pero se te olvida la armadura en casa))
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