-Hazlo otra vez
-¿El qué?
-Mirarme como si quisieras matarme
-Si fueras una cobra sería capaz de acuchillarte a dentelladas y morirme contigo bebiéndome tu veneno.
-¿Desde cuándo te morías por tocarme?
-¿Desde cuándo te robo el aire?
-¿Desde cuándo te deshaces si te respiro?
-¿Desde cuándo te derrites?
-Ya, ya,yaaaaaaaaaaaaaaaa. ¿Por qué lo haces, dime, a ver, por qué lo haces?
-¿de qué estás hablando?
-Mirarme así. ¿no ves que no puedo respirar?
-Estás como las maracas.
-Ve llamando a la ambulancia, anda.
http://www.youtube.com/watch?v=Q5cSRGq3shs
((Hubo un día en el que lo imaginé todo sin atreverme a conocer los detalles. Otro, en que preferí pisar el acelerador y pasar de largo, intentar saltar por encima, ensayar para que no se notara que alguna vez pensaba en ti.
.......................
Lo peor es cuando sabes el momento exacto en que te vas a quedar sin aire y aún así lo deseas. Y apuestas todo a tu propia muerte. Y entonces, llega lo de respirarte, vivirte, morirme, deshacerme. Anda, quítame el aire. Anda, mátame.))
lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
El escapista.
Debí sospecharlo aquella noche en la que me oí hablando en alto, como si te estuviera contando mi día, a pesar de que sabía que, como siempre, no había nadie más que yo en casa. Debí sospecharlo cuando empecé a preparar café para dos, para ti y para mí, aún sabiendo que acabaría tomándolo sola.
Debí sospecharlo. Y aún no entiendo por qué no lo hice.
Ni siquiera sé cómo es tu coche y hoy he creído verte en todos los que me he cruzado de camino al quiosco. Y al trabajo. Y a casa. Y a las clases de inglés. Y otra vez a casa.
Te he buscado en mi retrovisor. En los intermitentes, en las rotondas. Hasta en el asiento de copiloto de los taxis.
-Mañana te llamo
((Lo cojo, lo miro. Casi le suplico. Pero a mí el silencio de este móvil no me dice nada de que me extrañas.))
-Quiero estar en tu vida todo el tiempo.
((He buscado por los rincones de mi saliva, en las cajas apiladas dentro de mi corazón. En todos los pasillos de mis venas. Y no te encuentro.))
-Vente conmigo si quieres saber lo que es magia.
((No me digas que me he enamorado de un escapista.))
Debí sospecharlo. Y aún no entiendo por qué no lo hice.
Ni siquiera sé cómo es tu coche y hoy he creído verte en todos los que me he cruzado de camino al quiosco. Y al trabajo. Y a casa. Y a las clases de inglés. Y otra vez a casa.
Te he buscado en mi retrovisor. En los intermitentes, en las rotondas. Hasta en el asiento de copiloto de los taxis.
-Mañana te llamo
((Lo cojo, lo miro. Casi le suplico. Pero a mí el silencio de este móvil no me dice nada de que me extrañas.))
-Quiero estar en tu vida todo el tiempo.
((He buscado por los rincones de mi saliva, en las cajas apiladas dentro de mi corazón. En todos los pasillos de mis venas. Y no te encuentro.))
-Vente conmigo si quieres saber lo que es magia.
((No me digas que me he enamorado de un escapista.))
martes, 10 de abril de 2012
No saldrá bien. O sí.
-Ro-to. Tú sólo has sido la última gota que colma el vaso. El último empujón a la escoba que recoge el último de los añicos, ¿vale?
-Pero tú.. yo...tú ¿No te das cuenta de que es imposible que salga bien?
.............................................
..............
.....
...
-Y encima te vas. ¡En serio te vas! ...............................¿En serio?
-Mi vida, es viernes de Dolores.
-??????????????????????????????????????????????????????¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿???????????
-¿pero qué he dicho? ¿qué pasa ahora?
-¡Que no tienes nada que ver conmigooooooo!!! ¿es que no lo ves?
- Corre, dame un beso, que me voy.
((Se fue y la dejó allí, queriéndose desenamorar de él en aquel mismo instante. Y sin embargo, amándole más todavía. Aquello no iba a salir bien. O sí. Quién demonios lo sabía.))
-Pero tú.. yo...tú ¿No te das cuenta de que es imposible que salga bien?
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-Y encima te vas. ¡En serio te vas! ...............................¿En serio?
-Mi vida, es viernes de Dolores.
-??????????????????????????????????????????????????????¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿???????????
-¿pero qué he dicho? ¿qué pasa ahora?
-¡Que no tienes nada que ver conmigooooooo!!! ¿es que no lo ves?
- Corre, dame un beso, que me voy.
((Se fue y la dejó allí, queriéndose desenamorar de él en aquel mismo instante. Y sin embargo, amándole más todavía. Aquello no iba a salir bien. O sí. Quién demonios lo sabía.))
jueves, 29 de marzo de 2012
Las cosas perfectas.
Una vez al mes (al menos), tengo ganas de llorar. Y otra, de borrarme del mundo. Lo que pasa es que no puedo contártelo. Es como si una especie de afonía me atormentara cada vez que tengo que pedir ayuda. Menos mal que, a veces, también ocurren los milagros. Como cuando se enciende la luz roja de la pantalla de mi móvil y....
Y de repente, vuelve la sonrisa. Y enseguida, las ganas de vivir. Y de pronto, tú otra vez: abriendo puertas a patadas.
-¿Sí?
-Pues claro, tonta. Llevo todo el día muriéndome por ti. Baja, que te estoy esperando en el coche.
((Tienes el poder de convertirme en boomerang, de hacerme volver con más fuerza. Incluso cuando ya casi me cuesta creer en mí. De desenterrarme. De hacerme grande.))
-¿Te he dicho alguna vez que eres perfecta?
- Tú lo que estás es perfectamente ciego. Arranca de una vez.
-A sus órdenes, princesa.
((Algún día te robaré la varita con la que consigues que todo sea como un sueño. Como me llamo Mariela)).
martes, 20 de marzo de 2012
La Constitución de 1812, Extremadura y el periodismo. (Y lo que no puedo evitar)
Hay días en que todo se confabula para no acordarte del cumpleaños de tu amiga. Y otros, en los que cualquier escaparate, anuncio de televisión, mirada o canción te recuerda a la persona de la que te has enamorado. También están esos días en los que te olvidas incluso de ti. Y esos otros en los que en tu mente está tan llena de pájaros que sólo caben en ella ideas propias de un videoclip de Lady Gaga. Días en los que no eres tú la que piensas, sino que todo se pone de acuerdo para que tu atención selectiva te torture o te emocione, según como se mire.
Desde hace meses no hay mucho más que ocupe mi cabeza aparte del trabajo. No es la primera vez que me pasa. Y no sé si es suerte o desgracia, pero lo que sí que puedo asegurar es que, al menos, es apasionante. Y como mi mente está casi sólo y exclusivamente en mi vida laboral, al final los planetas se se alinean sí o sí, para que sucedan cosas extraordinarias en mis ocho horas diarias de redacción, llamadas y rodajes.
Como lo que me sucedió hace un par de semanas. Sin preverlo, ni esperarlo tuve delante de mí un nuevo reto laboral. Y sin producirlo, ni quererlo, ni tan siquiera soñarlo, llegó la sorpresa. Y, en medio de una mañana de vértigo y toda una espiral de desafíos, allí estaba: lo inaudito, el broche final. Y me encontré tocando con los dedos este trocito de historia.
Impreso en el siglo XIX. Es la biografía de Diego Muñoz Torrero. Extremeño, de Cabeza del Buey, constituyente de La Pepa. Un protagonista indiscutible en Las Cortes de Cádiz, la conocida como cuna de las libertades. Hay quien asegura que sus ecos, los de Muñoz Torrero, todavía resuenan por las calles de San Fernando.
Perseguido por Fernando VII y torturado por la Inquisición. Olvidado hasta la muerte en una cárcel portuguesa. Cuentan que, cuando acabó de hablar en San Fernando, todo el mundo supo que el Siglo XVIII había terminado.
Dice el cronista de Cabeza del Buey, Vicente Serrano, que era un hombre intachable. Y que su principal logro fue asentar en España la democracia. Vicente Serrano lo denominó el tercer gran paso de la humanidad, y me puso los pelos de punta. Nos contó también que Muñoz Torrero fue el primero en pronunicar juntas en nuestro país las palabras soberanía y nacional. Y el responsable de que ese principio democrático quedase reflejado en el diseño de esta bandera. La única en el mundo con la palabra democracia, bordada a mano por las monjas del convento del pueblo pacense.
Las palabras de Serrano, la diligencia de la concejala de Cultura y la dulce voz de la bibliotecaria mientras pasaba las páginas de esta reliquia me hizo recrearme en su historia.
Entre los once extremeños constituyentes de la Carta Magna de 1812, Muñoz Torrero destacó por méritos propios. Fue el padre democracia, sentando las bases de la que hoy conocemos. Pero no sólo, sino que fue mucho más. Nada más y nada menos que el padre del periodismo español.
En aquellas Cortes, cuando tomó la palabra, salieron también de su boca los términos libertad de prensa, de imprenta, de ideas, de escribir. Las defendió incluso hasta la muerte. Y se convirtió en el primero que se empeñó en poner negro sobre blanco la necesidad de que el periodismo fuera el contrapoder, el cuarto poder... o simplemente, el primero que entendió que sin periodistas no hay libertad ni tampoco democracia.
Y entonces ocurrió. Decidí que todos los astros se habían puesto de acuerdo para que yo me encontrara aquel día con aquella historia. Tocó cerrar el libro, recoger los cables, dejar de grabar y poner un titular al día: un gran día.
Un día en el que todo se había confabulado para olvidarme del cumpleaños de una buena amiga. Y también de quien a veces me parece que me estoy enamorando. Y luego, cómo no, también me olvidé de mí. Un día de locos que acabó convirtiéndose en uno de esos que al final califico de perfecto desde el duermevela en mi cama, cuando estamos solas yo y la luz de la pantalla de mi blackberry.
Democracia, libertad, periodismo y Extremadura. Qué más podía pedir.
Diréis lo que queráis, pero cada vez estoy más segura de que no soy yo, sino que todo está dispuesto para que cada día me enamore más de mi trabajo. Es lo que no puedo evitar. Enamorarme de mi trabajo y de los principios por los que me rijo en mi día a día laboral: que sin periodismo no hay democracia. Ni libertad, ni tampoco dignidad.
jueves, 15 de marzo de 2012
20 años no son nada.
Siempre dejabas la pelota en mi tejado. Me permitiste llegar, amarte, y luego marcharme. Y echarte de menos. Y regresar para volver a quererte.
-¿Tanto?
-Llámame.
1 mes después.
-Y en este tiempo, ¿has conocido a alguien?
-A nadie.
Un año después. El último día.
-¿Y si mi avión se estrella? Lo lamentarás si esta es la última vez que hablamos.
-Bicho malo nunca muere.
Siglos más tarde.
Borré tu móvil pero podría marcarlo de memoria... y contartélo: que no hay día, ni uno solo, en que no te piense un ratito.
-Aunque pasen 20 años. Vuelve si quieres volver. Te lo repito para que te quede claro.
Ni nos vemos, ni nos oímos, ni nos tocamos. Pero creo que sabes que tengo a quien me cuenta que, a veces, esperas mi llamada. Y lo peor de todo es que hasta yo me imagino llamándote.
Y sí, incluso hay días en los que también me siento a esperar a que me llames.
Pero no lo hagas. Yo prometo tampoco hacerlo. Aún no. Todavía no han pasado 20 años.
martes, 6 de marzo de 2012
El Pimkie y las tontas.
-Le he visto. Iba con... esa.
-Perdona, yo es que de impresentables no hablo.
-¿Ni tampoco piensas?
...............................................................
.......................................
...................................
-¿Qué dices que ha llegado nuevo al Pimkie?
-¿perdona? ¿Al Pimkie?
-Sí, coño, al Pimkie.
-Habría sido más creíble preguntar por la Fnac. O por la sección de quesos del Carrefour. Incluso por la de cosméticos del Mercadona.
-No. Yo sé lo que me digo. Pegas de puta madre en uno de esos escaparates del Pimkie. Un trapito poligonero es ideal para estos días en los que haces de perfecta metomentodo y toca huevos.
-Sé que algún día olvidarás a ese imbécil. Por eso no te mando a la mierda y sigo siendo tu amiga.
Acabó la conversación escupiendo y luego se fue gritando: "Yo que voy a estar rayada ni rayada!!"
((El café, otra vez, me tocó pagarlo a mí.))
-Perdona, yo es que de impresentables no hablo.
-¿Ni tampoco piensas?
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-¿Qué dices que ha llegado nuevo al Pimkie?
-¿perdona? ¿Al Pimkie?
-Sí, coño, al Pimkie.
-Habría sido más creíble preguntar por la Fnac. O por la sección de quesos del Carrefour. Incluso por la de cosméticos del Mercadona.
-No. Yo sé lo que me digo. Pegas de puta madre en uno de esos escaparates del Pimkie. Un trapito poligonero es ideal para estos días en los que haces de perfecta metomentodo y toca huevos.
-Sé que algún día olvidarás a ese imbécil. Por eso no te mando a la mierda y sigo siendo tu amiga.
Acabó la conversación escupiendo y luego se fue gritando: "Yo que voy a estar rayada ni rayada!!"
((El café, otra vez, me tocó pagarlo a mí.))
lunes, 27 de febrero de 2012
Los medios pasan, los profesionales permanecen
Los viernes son mi día oficial de no hacer nada. O casi nada. Para mí no cuentan como tareas leer el TimeLine del Twitter o poner de fondo el 24 horas mientras me preparo el café. La explicación al día oficial de "moneo" (del verbo "monear") es que mi semana laboral empieza los sábados y, por lo tanto, los viernes son domingo.
Tras deshacerme de compromisos varios, pensé: "No puedo renunciar del todo a esta preciosa tarde". Y me regalé un paseo al centro. Crucé los casi 800 metros del puente romano de Mérida y, viendo de lejos la Alcazaba, empecé a pensar en ellos: al final todo al garete. A Público le callan la boca este domingo. Sólo le dejaron respirar cinco años.
Aclarado esto, empezaré diciendo que este viernes no fue un viernes cualquiera. Me levanté tarde (mucho), había visita en casa, y tuve una tarde en la que sin currar... tuve algo de curro. Nada del 24 horas, y poco...sólo un poco de Twitter. Lo justo para atragantarme con un titular vomitivo: "Público cierra el domingo".
Tras deshacerme de compromisos varios, pensé: "No puedo renunciar del todo a esta preciosa tarde". Y me regalé un paseo al centro. Crucé los casi 800 metros del puente romano de Mérida y, viendo de lejos la Alcazaba, empecé a pensar en ellos: al final todo al garete. A Público le callan la boca este domingo. Sólo le dejaron respirar cinco años.
Y en mi atardecer emeritense, volví a poner caras a esos redactores sin rostro. Fue fácil. Les atribuí a todos ceños fruncidos, puños apretados y pasión en los ojos: actitudes de lucha hasta el final por hacer buen periodismo.
Me paré en el quiosco y pedí el número del día. "Lo compraré hoy y encargaré el de mañana y el del domingo, para no arriesgarme a perderlos", me dije. Y, en ese mismo instante, alguien comentó: "al final, hoy es el último ejemplar. Los trabajadores dicen que ya no salen más"
Rebusqué en mi monedero y pagué con un suspiro. Y me senté en un banco a leerlo. Lo hice como quien se sienta delante de una tumba pensando que no hay epitafio que pueda expresar el vacío que deja el que se ha ido.
Pasó el viernes, y el sábado. Y ayer domingo nació The Sun, de Rupert Murdoch. El mismo que, cuando tuvo que cerrar The News Of The World por el escándalo de las escuchas telefónicas, dijo aquello de "Lo sentimos, equivocamos el camino".
Y también ayer, casualmente, un amigo fiorentino me comentaba que, en Italia, hay periódicos doblando campanas que, de igual modo, suenan, como aquí, a réquiem.
Y también ayer, casualmente, un amigo fiorentino me comentaba que, en Italia, hay periódicos doblando campanas que, de igual modo, suenan, como aquí, a réquiem.
No voy a analizar si esos medios italianos equivocaron o no el camino. Tampoco si lo hicieron los gestores de Público. Pero sí voy a pararme a decir que tengo claro quién no se equivoca.
No son ellos. No confunden el camino los redactores, los que viven para contar historias, los profesionales que hacen periodismo. Los que en vez de matar, dan vida a los medios. Ellos no. Ellos sólo miman las palabras y perfeccionan sus titulares. Sólo hacen su trabajo. (Tampoco los cámaras, maquetadores, fotógrafos, realizadores, técnicos, grafistas y un larguísimo etcétera).
No son ellos. No confunden el camino los redactores, los que viven para contar historias, los profesionales que hacen periodismo. Los que en vez de matar, dan vida a los medios. Ellos no. Ellos sólo miman las palabras y perfeccionan sus titulares. Sólo hacen su trabajo. (Tampoco los cámaras, maquetadores, fotógrafos, realizadores, técnicos, grafistas y un larguísimo etcétera).
Los periódicos, las teles, las radios,...nacen y mueren. Incluso, a veces, se reproducen. También en Extremadura, el lugar en el que me paso las horas contando noticias e historias. Hace nada se nos fue Extremaduraldia y, aún con la rabia por su despedida, hemos vuelto a poner la sonrisa para dar la bienvenida a una nueva revista, a Informe Semanal Extremadura.
Lo dije y lo mantengo. Cuando un medio muere, un periodista resucita. Y añado, que cuando otro vuelve a nacer, sea de la línea editorial que sea, y del magnate o anunciantes que sea... el periodista ya está ahí, esperándole para soplarle vida.
Los medios pasan... los profesionales, permanecen.
Y lo más importante, independientemente del medio, como siempre, es tener claro para qué sirve realmente hacer periodismo.
Y lo más importante, independientemente del medio, como siempre, es tener claro para qué sirve realmente hacer periodismo.
viernes, 24 de febrero de 2012
De cine. O de anuncio.
-¿Qué piensas de mí, después de haberte invitado a cenar en ese bar de polígono industrial?
-Que estás más bueno que Leonardo Di Caprio. Y eso a pesar de la ensalada sin aliño.
-¿Y si resultamos ser sólo náufragos después de este crucero----aladeriva?
-Si con mirarte consigues que me derrita, créeme: no habrá iceberg con agallas para acercarse.
(Estoy volando.............y no eres Jack. Eres más guapo, más hombre, más todo.)
-O de anuncio. Como en uno de Movistar.
-O de Coca-Cola.
-Esa gente nos mira.
-Envidia.
-No me extraña, si estoy con George Clooney versión española.
-A quinientos metros los desconocidos más próximos.
-No tengo bikini.
-Qué más da.
(Y soplaba la brisa. Olía a pescado y a mar. Volaba una sábana. Sal en los labios. Vino en las venas. Chupar caracoles. Camarón. Las olas. Deshacerse. Licuarse. Y que vuelva a reproducirse por enésima vez el CD de Alejandro Fernández.)
-Que estás más bueno que Leonardo Di Caprio. Y eso a pesar de la ensalada sin aliño.
-¿Y si resultamos ser sólo náufragos después de este crucero----aladeriva?
-Si con mirarte consigues que me derrita, créeme: no habrá iceberg con agallas para acercarse.
(Estoy volando.............y no eres Jack. Eres más guapo, más hombre, más todo.)
-¿A dónde la llevo señorita?
-A las estrellas... (Mi Gps indica meter la quinta hasta nuestro paraíso del sur).
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-Como el amor del Titanic. ¿Lo nuestro es de cine?-O de anuncio. Como en uno de Movistar.
-O de Coca-Cola.
-Esa gente nos mira.
-Envidia.
-No me extraña, si estoy con George Clooney versión española.
-A quinientos metros los desconocidos más próximos.
-No tengo bikini.
-Qué más da.
(Y soplaba la brisa. Olía a pescado y a mar. Volaba una sábana. Sal en los labios. Vino en las venas. Chupar caracoles. Camarón. Las olas. Deshacerse. Licuarse. Y que vuelva a reproducirse por enésima vez el CD de Alejandro Fernández.)
martes, 21 de febrero de 2012
Ni el fútbol, ni el heavy, ni la carne de caza.
Son cosas que los míos saben. Que no me gusta el fútbol, ni el heavy, ni los perros. Tampoco los tatuajes. Ni la carne de caza.
Río y me retiro con una servilleta de papel la espuma de la caña con limón de los labios. Cuento las anécdotas de hoy. Y me enfado con los titulares negros del día.
Negaré haberlo dicho, pero sé que espías cada detalle. Y negaré también que desde que me levanto descuento los segundos para sentarme en un taburete y apoyarme en la barra de ese antro. Para hacerme masculina si hace falta y mezclarme en tu mismo corro.
Siempre digo la verdad pero si me preguntan, esta vez mentiré. Negaré que hoy, tras salir del bar, he escrito en esa servilleta aún mojada de cerveza que sentir que clavas tu mirada en cada uno de mis gestos y notar que sonríes mientras me muevo...han sido los mejores momentos del día.
No me gusta el fútbol, ni el heavy, ni los perros. Ni los tatuajes. Ni la carne de caza. Creo que me gustas tú. Pero eso ya te lo explicaré algún día, si es que me pides explicaciones.
((Cuando le conoció se hizo toda una experta en adiestrar al rabillo de su ojo para verle sin mirarle. Era un chico descarado y guapo, de mirada transparente. De las que atraviesan y se quedan. De las que Mariela sabía que no podría enfrentar y seguir luego como si nada.))
Río y me retiro con una servilleta de papel la espuma de la caña con limón de los labios. Cuento las anécdotas de hoy. Y me enfado con los titulares negros del día.
Negaré haberlo dicho, pero sé que espías cada detalle. Y negaré también que desde que me levanto descuento los segundos para sentarme en un taburete y apoyarme en la barra de ese antro. Para hacerme masculina si hace falta y mezclarme en tu mismo corro.
Siempre digo la verdad pero si me preguntan, esta vez mentiré. Negaré que hoy, tras salir del bar, he escrito en esa servilleta aún mojada de cerveza que sentir que clavas tu mirada en cada uno de mis gestos y notar que sonríes mientras me muevo...han sido los mejores momentos del día.
No me gusta el fútbol, ni el heavy, ni los perros. Ni los tatuajes. Ni la carne de caza. Creo que me gustas tú. Pero eso ya te lo explicaré algún día, si es que me pides explicaciones.
((Cuando le conoció se hizo toda una experta en adiestrar al rabillo de su ojo para verle sin mirarle. Era un chico descarado y guapo, de mirada transparente. De las que atraviesan y se quedan. De las que Mariela sabía que no podría enfrentar y seguir luego como si nada.))
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